El Método Singapur es una metodología de enseñanza creada en 1982, en el país con el mismo nombre, y que, buscando mejorar el aprendizaje del alumnado de primaria y secundaria, se basa en un sistema práctico enfocado en afrontar las diferentes situaciones académicas, ocupándose en el proceso y las habilidades de cada alumno, y no precisamente en el resultado.
Actualmente, este método es usado comúnmente para enseñar matemáticas, gracias a que promueve la perspicacia, la retención, e incluso fomenta la iniciativa de aprovechar las habilidades aprendidas para resolver otras dificultades de la vida diaria. Asimismo, su éxito ha comprobado que es posible aplicarlo en cualquier nivel educativo, pues no busca la memorización, sino que se fundamenta en la comprensión, reflexión y análisis de la situación para encontrar una solución, antes de ir a la parte práctica.
Es importante mencionar que el profesor juega un papel fundamental en la aplicación de esta técnica, pues él es el encargado de guiar la clase fuera del obsoleto método unidireccional hacia una forma más interactiva y participativa, propiciando un debate entre los estudiantes para facilitar el aprendizaje.
¿Cómo funciona el Método Singapur?
Este método de aprendizaje se fundamenta en principios como el enfoque, el método de barras y la verbalización, pero se desarrolla completamente a través de tres etapas: la etapa concreta, la etapa visual y la etapa abstracta. Todo esto se realiza con base a una situación cotidiana y a partir de ésta, los estudiantes relatan una historia matemática que posteriormente traducirán a un ejercicio.
¡No pares de leer! Aquí te explicamos en qué consiste cada etapa.
- Etapa concreta: En esta fase se presenta a los niños el planteamiento concreto del problema. Asimismo, los estudiantes exploran las matemáticas mediante el uso de objetos cotidianos como cubos, dados, etc.
- Etapa pictórica: Posteriormente se realiza la modelización del problema, esto quiere decir que los alumnos realizan representaciones visuales que simbolizan a los objetos utilizados en la primera etapa, lo que les ayuda a entender mejor el problema.
- Etapa abstracta: Durante la última fase, los niños alcanzan una comprensión abstracta del conocimiento trabajado, mientras la noción del problema ya se encuentra integrada y comprendida.
Es importante mencionar que al aplicar el Método Singapur, los estudiantes no solo tienen que encontrar la resolución al problema, sino que también deben explicar al resto de sus compañeros la solución hallada, para que todos puedan comprender el razonamiento lógico que se encuentra implícito en el resultado.
¿Por qué todas las escuelas deberían implementar este método de aprendizaje?
No a todos los niños se les facilita entender las matemáticas, por eso las escuelas deberían contar con técnicas de aprendizaje como el que nos atañe el día de hoy, para que de esta manera puedan ofrecer a todos los estudiantes por igual un mismo nivel de educación, sin que ninguno quede atrás en caso de que presente dificultad para el razonamiento matemático.
A parte de todo lo antes mencionado, emplear este método conlleva otros beneficios tales como:
- Los estudiantes aprenden y practican la comprensión conceptual, lo que permite la resolución más rápida y efectiva de problemas complejos.
- Los niños desarrollan agilidad para resolver cálculos matemáticos mentalmente y no solo con papel y lápiz.
- Favorece el desarrollo de habilidades analíticas a través de la experimentación, lo que fomenta una mejor y rápida compresión de las matemáticas.
Como te habrás dado cuenta ya, la educación y los métodos de enseñanza siempre están sujetos a cambios para mejorar la calidad de los conocimientos adquiridos por los alumnos, y en Colegio Lakeside nos esforzamos todos los días en estar a la vanguardia en la impartición de éstos y todas aquellas estrategias de enseñanza que garanticen la excelencia educativa que tus hijos merecen recibir.