En la búsqueda de brindar lo mejor a nuestros hijos, a menudo nos enfocamos en su educación académica, pasando por alto el papel fundamental que juega la actividad física en su desarrollo integral. Desde los primeros años de vida, moverse y jugar activamente no solo fortalece el cuerpo, sino que también nutre la mente de manera significativa.
Beneficios Físicos y Mentales de la Actividad Física
Los niños que participan en actividades físicas disfrutan de una mejor salud y bienestar en general. Desde el nacimiento hasta la edad adulta, el movimiento es vital para la formación y el desarrollo anatómico y funcional de nuestro cuerpo.
Investigaciones científicas han demostrado de manera inequívoca una correlación entre la actividad física y el rendimiento cognitivo en los niños. No se trata simplemente de mantener un cuerpo sano, sino de optimizar el funcionamiento del cerebro.
Impacto Social y Emocional
La actividad física no solo beneficia el cuerpo, sino que también tiene un profundo impacto en el desarrollo social y emocional de los niños. A través del juego y el deporte, los niños pueden adquirir habilidades importantes como la tolerancia, la adaptación y la resiliencia. Aprenden a trabajar en equipo, a entender la importancia de la competencia justa y a lidiar con el éxito y el fracaso de manera saludable.
Fomentar Hábitos Saludables desde la Infancia
En un mundo donde la tecnología ocupa un lugar destacado en la vida diaria de los niños, es crucial fomentar hábitos saludables que incluyan la actividad física regular. El uso excesivo de dispositivos electrónicos ha llevado a una disminución en el tiempo dedicado al ejercicio, lo que ha contribuido al aumento de la obesidad infantil y otros problemas de salud relacionados. Por lo tanto, es importante proporcionar a los niños oportunidades para moverse y jugar activamente, ya sea en entornos escolares o en el hogar.
Fomentar el hábito de la actividad física y el deporte desde pequeños ofrece grandes ventajas para el resto de su vida.
Las ventajas del deporte en los niños son muchas. Y también las formas de incentivar la práctica desde pequeños. Aquí algunas ideas:
- En los primeros años de vida, cualquier juego que implique movimiento de alguna parte del cuerpo, también sirve de actividad física. La actividad física es imprescindible para un correcto desarrollo físico, psíquico y emocional.
- Cuando empiezan a caminar y desplazarse solos, es una buena opción que suban y bajen escaleras y anden por casa. Esta es una gran actividad física para un niño de alrededor de un año de edad.
Caminar es uno de los primeros ejercicios físicos para un niño - Potenciar juegos supervisados, en entornos seguros, tanto en el suelo como en el agua. De hecho, siempre que haya niños haciendo deporte debería haber un adulto supervisando y controlando la actividad.
La actividad física debe ser divertida y es preferible practicar deportes en grupo - Debe prevalecer la diversión por encima de cualquier otro objetivo, especialmente cuando se trata de niños pequeños. De hecho, esta regla puede aplicarse a toda la infancia.
Es importante respetar los gustos y preferencias del niño a la hora de escoger el deporte a practicar. - El ballet o la danza son deportes aconsejados para ambos sexos en la etapa escolar. Son una forma de gimnasia deportiva para niños que incorpora disciplina y actividad física.
- No todos los ejercicios físicos para niños tienen que ser de tipo deportivo. De hecho hay un montón de actividades domésticas con las que tendrán que moverse sin darse cuenta. Desde pasear el perro, lavar el coche o ayudar en tareas como barrer, poner la mesa, lavar los platos o hacer la cama.
- A partir de los 12 años es el momento en el que empieza a descender la actividad física. Es la «edad crítica» en la que empieza la adolescencia dando inicio a muchísimos cambios. Por eso, si se han establecido unos buenos hábitos y se ha fomentado la actividad física y el deporte durante la infancia, es más probable que sigan practicando deporte durante la adolescencia y la edad adulta.
Conclusión
En resumen, la actividad física durante la infancia es esencial para promover un desarrollo saludable en todos los aspectos. Desde mejorar la salud física y mental hasta fomentar habilidades sociales y emocionales, los beneficios de una vida activa son invaluables.
Sin embargo, la actividad física no debe ser vista como un elemento aislado. Es fundamental fomentar en los niños hábitos saludables en todas las áreas de su vida, incluyendo la higiene, el descanso y la alimentación.
En Lakeside lo tenemos muy presente y ofrecemos actividades que complementan la Educación física, como la Expresión Musical, la psicomotricidad con circuitos que incluyen la braquiación o el programa integral de wellbeing “Happiness”.

BRAQUIACION:
La definición de braquiación es moverse balanceándose utilizando solamente los brazos de una sujeción a otra por encima de la cabeza.